16/10/2004

De excusa por no haber escrito

El Sábado, con pijamas y pantuflas a la 1 de la tarde, he descubierto en un librero de mi casa un simpático librito que se llama 200 MODELOS DE CARTAS-Cartas comericales, de amor, de amistad, familiares, tratamientos y abreviaturas. Está escrito por un tal Prof. M. Baker; que no sé porqué me imagino como una versión más charlatana del Coronel Sanders del KFC.
Dicho librito servía para que la analfabeta población mexicana de tiempos pasados (espero que de tiempos pasados) escribiera las cartas que necesitara. Copiaban tal cualito los modelos ofrecidos, sólo sustituyendo el "Petra" o el "Blas" del libro por el nombre verdadero de la amada o el amado. Cómo le pido al cielo que mis papás no hayan usado este librito para declarar su amor.
A continuación utilizo un modelo que viene al caso de este blog:

DE EXCUSA POR NO HABER ESCRITO

Querida Marichu:
Debes estar enfadadísima conmigo. Hace un mes que no actualizo este blog. Pero no tengo yo tanta culpa como parece.
Ya sabes que, por regla general, contesto en seguida a todos los comments que me diriges, entre otras razones porque me gusta mucho recibir noticias tuyas y sé que la manera de conseguir que me escribas con frecuencia es contestando tus comentarios en cuanto llegan a mi pantalla.
Pero lo que es esta vez...Tú no sabes el jaleo que tenemos en casa. A Paquito le han dado las vacaciones en el colegio. Emilia ha terminado el curso en el Instituto. Papá ha decidido tomar las vacaciones al mismo tiempo que los demás y la familia entera está clamando para que salgamos de veraneo cuanto antes.
Sobre ese punto me parece que estamos todos de acuerdo. Lo que aún tenemos que decidir es a dónde nos marchamos. Emilia quiere ir a Acapulco; Paquito como ha estudiado inglés quiere ir a ver si le entienden en Houston. Y, francamente, preferiría irme a la montaña. Creo que mamá encontraría más agradable un balneario, mientras que papá se distraería mucho más si pudiese ir a pescar truchas a un río.
Total, que, como lo que papá quiere es que nos divirtamos nosotros, ha dicho que está dispuesto a ir a dónde nosotros queramos, siempre que nos pongamos de acuerdo sobre un punto determinado.
Esta declaración de papá ha provocado una especie de guerra civil, porque cada uno defiende su tesis y no quiere ceder ni un palmo. Paquito y Emilia se han pegado ya y no se hablan y, como Dios no lo remedie, estoy viendo que llegará el invierno sin que hayamos llegado a un acuerdo satisfactorio.
Esto no impide, sin embargo, que todo el mundo esté preparando las maletas para que, cuando cedan los demás, podamos salir de viaje inmediatamente.
En semejantes circunstancias no hay quien escriba una carta. En primer lugar, ni siquiera sabe una si va a tener tiempo de hacerlo porque, cuando menos se lo piensa una, se pondrán de acuerdo unos cuantos de la familia para tener mayoría y nos coaccionarán a los demás para que cedamos. Y, cuando suceda, vamos a tener que coger el primer tren para aprovechar la coyuntura porque, como lo dejamos un poco, es seguro que empezarán a surgir inconvenientes otra vez y no volverán a estallar las hostilidades.
Sea como fuere, Marichu, contéstame en seguida. Si yo saliere de viaje antes de recibir noticias suyas, te escribiré para darte la dirección en cuanto la sepa, que no será hasta que hayamos llegado al lugar de veraneo, porque mientras aun estemos en camino siempre existe la posibilidad de que haya un cambio de planes.

Tu afectuoso amigo, Mario

Todo va bien hasta que empiezan a hablar en lenguas muertas sobre los viajes familiares a Acapulco. ¿Qué tal, eh? Los antiguos estaban bien pirados.

5 comentarios:

es mi nombre Berenice dijo...

*aplausos* Soberbio, he reído tanto en tan poco tiempo que me duelen los pómulos y la pancita.
Ciertamente es una carta maravillosa,la exposición de los problemas familiares es mucho mejor que en cualquier librito de guía para padres.

es mi nombre Berenice dijo...

Querido Mario:
Agradezco la atención que has tenido al continuar con tu blog después de tanto tiempo de ausencia.
Me extrañó que no contestarás el último comment que dejé posteado en dicho medio, pero lo atribuí a tu mala cabeza.
Te congratulo por la noticia del veraneo y espero que Paquito y Emilia limen asperezas, no es bueno que una familia como la vuestra tenga rencillas tan incómodas y molestas. (omite de tu cabeza las rimas)
Me despido haciendo un par de presiciones:
1.- No puede ser veraneo, estamos en pleno otoño, cuando las hojas secas llenan los campos y las ciudades.
2.- Por qué te refieres a ti mismo como unA, qué acaso no eres el buen y educado MariO?
Me despido con los mejores deseos, esperando que el jaleo para ahí y terminen en el lugar más conveniente para vacacionar.

Tú siempre fiel amiga, Marichú

es mi nombre Berenice dijo...

ashhh....
Ni para esto sirvo. Hago la revisión del comment y me encuentro con faltotas de ortografía tan imbéciles que cambian todo todo el sentido... ya las encontrarás tú. Una disculpa.
No es ahí para, sino ahí pare y no es Tú siempre fiel amiga, ya que tú no eres Marichú, es tu siempre fiel amiga Marichú.
Una disculpa de nuevo.

Plaqueta dijo...

¡No manches! ¡Es maravilloso!
Yo también tenía un librito por el estilo. Me lo compré aquella noche de grandes rebajas en las librerías de segunda mano del centro, donde nos quedamos forevereando por horas.
Pero poco después cayó en manos del Flakko, quien me imploró que se lo prestase, y ya nunca lo devolvió. Seguramente ni siquiera lo usó para escribirle cartas "a sus chiquitas": lo más probable es que lo haya perdido en la peda. Sniff.

Abominable Mario Flores dijo...

Ulp, sí es cierto, se me fueron varios trasvestismos en mi cartita. Bueno, sé que me sabrán perdonar y cambiar las as por las os.
Marichú:
Muchas gracias por señalarme mis errores, amiga. Papá siempre nos ha dicho que es ahí, en la honestidad, donde se distingue a los verdaderos amigos. ¿Recuerdas aquella ocasión, en clase del profesor Archivo, cuando he tenido que decir que has cometido un error en la lectura de la lección? Sé que las cosas se pusieron un poquito feas, pero también sé que todo fue por tu bien y tatatatatatatatata.