02/07/2012

Felicidades, Peña.

Estoy genuinamente triste. Nadie con un gramo de cerebro (no controlado por hongos extraterrestres) o que no se haya visto beneficiado directamente, puede estar feliz de que haya regresado el PRI.

Mis papás entran en la categoría de los beneficiados, nos fue "bien" en el príismo. Me alegro por ellos y los amo. No hay forma de que yo me alegre porque haya ganado el partido de las apariencias.

Detesto al PAN y no entiendo con qué cara le echa la culpa a la izquierda de "errar el candidato que presentó" cuando la vagina diferente de su candidata quedó en último lugar y tuvo 12 años para hacer las cosas y las hizo tan mal. Pero aún así, en algún nivel, la incompetencia rampante panista era preferible a la maldad discreta del PRI, ideólogos del chingar culero pero quedito.

Me entristece la actitud que muchos adoptarán, "¿ya ven, para qué andan de revoltosos, si ya todo está comprado?", "¿pa qué les sirvieron sus mamadas de los 132?", mientras los Loretsdemolas y Carlosmarínes y Adelasmichas de este país se ríen y desprecian a la fuerza que quedó en segundo lugar, a la que por derecho le corresponde respeto y reconocimiento.

No sé si hubo fraude. ¿No les frustra nunca saberlo? Sabían que la elección se vigilaría hasta extremos ridículos, así que la porquería empezó desde antes, con telenovelas, despensas, acarreados, guerra sucia, cobertura parcial, gastazos publicitarios. Es un fraude bastante largo y tendido. Qué risa que le hayan llamado "enfermo de poder" a AMLO cuando pienso en todo lo que hicieron y gastaron para ponerte en la silla.

Y así, ganó el mirreyismo, el taxista terco, el tuitero analfabeta comprado con tres pesos y veinte centavos, los bots con los que tendremos que luchar de ahora en adelante, día con día. Y ganó Peña Nieto, que tiene la distinción de ser el presidente que más triste ha vuelto a sus gobernados antes de siquiera comenzar a gobernar.

Pues felicidades, Peña. No has comenzado siquiera y el 60% de los mexicanos te detesta. Ese número va a crecer. No es amenaza, es realidad. Tus televisoras nos pintarán un panorama bien bonito, donde cada día con el PRI será un poco mejor que el anterior, los narcos mágicamente irán cayendo, México crecerá y quizá hasta nos bajes un poco el dólar.

Lo que no van a mostrar es cómo vas a pisotear nuestros derechos humanos. No tendremos ideas de cuántos arreglos se harán en lo oscurito. Las artes no van a brillar, no tanto como Gaviota y sus colegas y sus nuevas telenovelas. No nos enteraremos de las aventuras de tu hija y sus novios que desprecian a la prole.

Pero lo vamos a intentar. No somos el México de los noventa, tenemos redes, celulares que graban, medios de comunicación alternativos. Y aunque te quieras meter en ellos, como ya lo hiciste en la elección, no te va a salir bien, porque tus empleados son brutos y se notan sus artimañas.

Yo no me voy a olvidar de lo triste que me pone que hayas ganado. Ojalá pudiera, pero sé que no me decepcionarás y me lo vas a recordar constantemente.

Felicidades, Peña, por poner triste a una parte tan grande de un país.

20/11/2011

Un bello paseo dominical

Hola, pobrecito blog abandonado. Vengo aquí a quitarte un poco de la maleza de dos años para platicarte un chisme bien interesante.

Fíjate que hace una semana domingueaba yo en casa de mis papás porque los tenía medio descuidados. Me preparaba para salir a Puebla a pasear y comer un rico mole para el alma. Salí de la casa a meter las chamarras a la cajuela para que no nos agarrara el frío e inspeccioné la calle. La única persona que vi fue a Alonso, el chemo local , de oficio viene-viene y la única persona que conozco que tiene la nariz roja de borrachito a la José José.

De la nada, apareció un individuo sonriente que me saludó y me dijo -Hola, ¿te acuerdas de mi? Mientras yo pensaba a qué compañero de mi secundaria le quedaba esa carita de galán, el sujeto se me acercó más de la cuenta. Yo lo empujé y volteé para ver que por la calle venían otros diez individuos hacia mi.

Los simpáticos colegas me sujetaron y me llevaron hacia un coche, sin ninguna explicación o identificación. Grité, pataleé, golpeé, jaloneé, hasta que consiguieron meterme a un coche. Argumento a favor de meterse a un gimnasio y a clases de ninjitsu.

En la calle quedaron mis lentes, el coche abierto, los ojitos rojos de Alonso el chemo, escondido entre los arbusto y un vecino preocupado anotando las placas del coche que me llevó.

Pensé en un secuestro. Me dije -Ya valí, me voy morir. Y sin escalar las montañas de Nepal. Nunca dejé de gritar por ayuda, como McGiver o Rambo. Ellos me decían que me calmara, que no me iba a pasar nada, pero mi escepticismo era más grande que el de Carl Sagan. Una patrulla nos detuvo y pidió explicación de la gritería y conmoción. Mis "amigos" guías de turistas se identificaron como agentes de la PGR y se les dejó el paso y se les ofreció una mentita.

Entonces me enteré de qué estaba pasando: estaba siendo levantado al respecto del famoso tweet "profético" del jueves, escrito un día antes de la tragedia del viernes, donde la fuerte nubosidad del valle de México terminó con la vida del secretario de gobernación Francisco Blake Mora, en el segundo accidente similar en el mismo sexenio.

(El primer accidente me tocó vivirlo muy de cerca y aquí está el relato).

En las oficinas de la plaza de la República de la PGR fueron más amables que al momento de llevarme a pasear. Me dejaron finalmente marcar a casa, donde no había nadie porque por suerte mi familia ya me había localizado, gracias al vecino que anotó las placas del coche. Y pensar que yo lo llamaba el barbón del dos. Siguieron ocho horas llenas de preguntas más extrañas que las de Maratón o Adivina Quién. Mis favoritas fueron -¿Tienes el conocimiento sobre cómo derribar helicópteros? -¿Estás afiliado a grupos subversivos? -¿Conociste al Mosh durante tus estudios en la UNAM? La respuesta a estas tres preguntas fue un sencillo "no", y yo creo que el sentido común murió un poquito ese día.

Finalmente se le permitió a mi mamá, a mi papá y a mi abogado (en ese orden) subir conmigo. Ver a los dos primeros me conmovió, al tercero no tanto, pero en esas circunstancias hasta gusto te da ver a un abogado.

Me enteraron de lo que estaba pasando en redes sociales: gracias a que mi papá le avisó a mis amigos que tuitearan lo que había pasado, el hashtag de mi nombre fue trending topic durante cinco horas del domingo. La peor forma de conseguir la fama en internet había sido descubierta por mi. Bueno, después de la caída de Edgar, claro está.

Un grupo de amigos se reunió a esperarme afuera de la PGR. Pensar en lo que sentí al verlos me hace chillar como puerco. Y desde entonces, todo es igual pero nada es igual.

Esta historia continuará, diariamente, en http://twitter.com/#!/mareoflores

¡Gracias por leer!

03/02/2010

Gente con chaquetas mentales

¿Lo agarró desprevenido este frente frío? ¡No se preocupe! Haga como estas felices personas y constrúyase una abrigadora chaqueta con el poder de su mente:








¡Nos la pela el frío!

En exclusiva: Apple lanza el iPan


01/02/2010

¿Viven bien lejotes?

No se preocupen, Marcelo me prometió ampliar la línea dorada hasta donde fuera necesario.



¡Sí, hasta allá!

29/01/2010

Balconeadores compulsivos anónimos

Me choca la gente que se cree muy salsita y según ellos "muy franca", que va y le dice a la chava que llevas un rato sabroseándote (pero a la que no le hablas porque se ve que es del tipo que dicen "-Ay, guácala, estamos comiendo" cuando alguien dice la palabra Pipí) - "Te presento a Mario, te está comiendo con los ojos desde hace un ratote".


¡Grandísimas bestias! ¿Qué logran? Que uno quede como pervertido, que la chava primero se saque de pedo y después se sienta que puede pedirte... noventa mil pesos y nunca pagarte; y ellos quedan como bocones anormales con los que nunca quisieras estar después de las ocho de la noche.

¡Argh! Me lo hicieron hace rato: Todos los presentes pusieron cara de emoticón sorprendido,


y hasta se les olvidó cabulearme. Pendejeé a plenitud al que me lo hizo, pero aún así el coraje es tanto que vine a postearlo. Chavas, chavos, ¿les ha pasado? ¿Son de los que hacen ese tipo de babosadas? Si lo son, no me hablen nunca más: no son gente chida.

Cuando era más joven me chiveaba y me sacaba de onda que me lo hicieran, pero cuatro años de oficinismo intensivo de día y peleas caninas ilegales de noche me han hecho muy fuerte y ahora puedo repudiar a los balconeadores compulsivos como lo merecen.

¡Aaaargggh, es tan de secundaria! Voy a partir troncos con la mano hasta que se me baje el coraje.

26/01/2010

Los enredos de mi tía

La historia de mi tía mitómana es una que merece contarse.

Tengo una tía bien linda, que yo quiero mucho y que me quiere mucho, pero tiene un problema: Es retementirosota. No miente en las cosas importantes, como en el hecho de que me quiere mucho (espero), pero más bien en cosas bien sonsas que la meten en muchísimos problemas. Por ejemplo, cuando estamos de visita en su casa y llega un pariente o vecino incómodo, nos pide que la neguemos y digamos que se fue a la luna y nosotros le estamos cuidando la casa, y ella corre a esconderse en la lavadora. El problema es que los parientes o vecinos incómodos siempre deciden hacer honor a su reputación y se quedan un ratote platicando tarugadas y chupándose el whisky bueno, mientras mi tía está atrapada dando vueltas en la lavadora. Cuando finalmente se van los parientes a las 4 de la mañana, la rescatamos del tercer ciclo de centrífugado y le decimos: -Tía, tienes que cambiar y enmendar tu camino.

Pero nunca nos escucha. Así llegamos a hace unas semanas, cuando me marcó mi mamá y me dijo - Tenemos una emergencia familiar: necesitamos conseguir un queso de Zacatecas.

Resulta que a mi tía le gustaron tanto las vacaciones navideñas que se tomó un día de más y se quedó viendo películas de amor. Cuando llegó a la oficina, un día después, su jefe (a quien imagino medio pelón y con el poco pelo que le queda crespo y alborotado) le preguntó:

-¿Pos dónde andabas?
-Ah, eh, es que me fui a... Zacatecas y la central de camiones se...incendió. Por eso no salían camiones y tuve que pedirle aventón a... un carrito alegórico de la Coca Cola. Y no llamé porque mi celular... se lo llevó una ola.
-¡No me digas, qué padre que te fuiste a Zacatecas! Mi tía Zoraida vive allá, te hubiera dado su número.
-Sí, me gusta mucho Zacatecas. Hasta traje un quesote zacatecano, que es muy rico y es...rojo. Te voy a dar un cachote.
-Nooombre, ¿en serio? Justamente mi tía cocina muy bien y le pasó a mi mujer una recetita para enchiladas a la zacatecana que te mueres. No se diga más, le voy a decir que las prepare con tu quesito y nos las comemos en mi casa. ¡Ya estamos!
-¡Hombre, qué rico, encantada! Sí, nombre, con lo rico que es mi queso zacatecano marca... Bojórquez, te lo traigo pronto, etc.

Y más decía mi tía y más se hundía. Así llegamos al sábado del problema familiar, en donde me tocó gugulear el teléfono de la casa del estado de Zacatecas en el Defe, marcarlo y hablar con una señorita muy amable que me dijo que el único lugar donde se vendía producto zacatecano oficial en el Defe era un puesto en el centro de Tlalpan. Así que fuimos al centro de Tlalpan para descubrir que oh, sorpresa, no se habían puesto en más de un mes (los invito a conjeturar sobre las razones de su ausencia). Pero eso sí, nos comimos unos tamales del café La Selva que estaban bien chingones; se los recomiendo.

Visitamos el mercado de Tlalpan, a verrrr si de casualidá tenían, y se dio una escena entrañable con la seño de una cremería, que no tenía queso zacatecano pero sí mucho orgullo e insistía en que le probáramos la amplia variedad de quesos en exhibición; a lo que nosotros nos negábamos, todos tristes, cabizbajos y nomás pensando en queso zacatecano. Pobrecita seño, un día voy a regresar a comprarle un cuartito de algo.

Finalmente se decidió que mi mamá le daría un queso de Arandas, Jalisco, que llevaba tanto tiempo en el fondo del refrigerador que a la mejor ya sabía a queso zacatecano; total, era queso de provincia. Nomás le quitamos la envoltura y ya hasta me andaba animando a hacerle una etiqueta espuria de quesos Bojórquez.

Ni le he preguntado cómo quedaron las enchiladas a la zacatecana con queso tapatío pero ojalá que el jefe no se haya dado color y el honor de mi familia se preserve intacto.

Como ya sé que mi tía ni va a cambiar, le supliqué que en el futuro diga que se fue a Oaxaca y trajo mucho queso, porque de ése sí hay hasta en los Oxxos.

22/01/2010

Pirata

Confirman versión mexicana de Los Piratas del Caribe, "Los Piratas de la Caribe."

18/01/2010

Florero con forma de trompo de tacos al pastor


¡De venta en Frey! Gran abridor de apetito, le incluye su piñita arriba.

11/01/2010

Cht cht

Pst, pst: formspring.me/mareoflores