20/12/2004

(Intento de) descripción de bello y fugaz momento de mi vida

Solo, en el comedor familiar, considero los acontecimientos del día. Mi mente, pensando en sí misma, ignora lo avanzado de la noche, y no controla mis ojos. La mirada, ociosa, se concentra en un punto de luz presente en el cuarto. La luz es bonita: es roja, con hilos de luz saliendo de su centro. Hay otras como ella, pero sólo esa luz es especial, sólo ella existe, y no el resto del cuarto. Llena mi pupila y mi cabeza.

Pero comienza a extinguise lentamente. La luz se va, se muere. Mi mente la sigue, se clava en su desaparición, se petatea con ella. Aún cuando me doy cuenta de que algo va mal, nada puede hacerse, todo yo me voy hacia la oscuridad. Por unos instantes, se apaga mi mente.

Qué pedo.

-Mijo, ¿te gustó la serie navideña que compré en Gigante? Está muy bonita, se apaga bien despacito. ¿Cómo ves? ¿Le gustará a tu tía? Para que cambie las que tiene, porque ya están bien viejas.

2 comentarios:

Plaqueta dijo...

¡Hey, sí! Tu mamá llenó de esas tu árbol. Yo agarré una el otro día, diciendo"ay qué bonitaaa", y se apagó en mi mano. Me asusté, creí que ya lo había descompuesto todo.

Malakatonche dijo...

Esas luces hacen daño a corto plazo: después de 5 minutos de observarlas con detenimiento, se me derrama un chakra y empiezo a cantar "Cience Fiction, double feature"....

Eso ni es.