19/10/2004

Superación personal... eeek!

Una vez, cuando yo era más joven, me contrataron para ilustrar los conceptos de un libro de superación personal. Me corrijo: Un libro de motivación empresarial, que es todavía más peor. Lo hice porque me pagaron, y porque los-diseñadores-somos-los-prostitutos-del-arte.
Desafortunadamente nunca tuve el placer de colorear a mis engendros, que sólo se publicaron en mal blanco y negro, porque el cliente se peleó con mi intermediario. Uno dijo que el otro se veía gordo de rayas, o uno nunca bajaba la tapa del excusado después de usarla, o algo por el estilo.Pero ahorita estaba haciendo limpieza computacional y púmbale, que me los encuentro.
He decidido exponer ante el gran público los conceptos que me parecen más profundos y reflexivos. La brillante mente que los concibió originalmente (mira qué rimado) era un señor que trabajaba en Vips de garcon, hasta que un día se elevó a las alturas, para posteriormente descender de ellas y compartir su luz con el mundo. Era una de las personas más escalofriantes que he conocido, y me hizo, con certeza absoluta, el comentario más alarmante que alguien
me haya hecho jamás:
-Pareciera que tú y yo tenemos la misma mente.

2 comentarios:

Plaqueta dijo...

La única vez que iba a tener una chamba de ilustradora, la malévola mujer que había solicitado mis servicios rechazó mis primeros dibujos que porque "reflejaban demasiada agresividad". La afirmación se basaba en los trazos puntiagudos que había puesto en representaciones de... hojitas de planta, tijeras, narices, puntas de cabello.. ¡cosas puntiagudas! O sea, la pichi vieja seguro quería un mundo-sin-ángulos, pura curvita. La mandé a la chingada, además se estaba haciendo pendeja y ya quería pagarme no con monedas, sino con clases de yoga o feng shui o alguna mamada así. Y ya me enojé nada más de acordarme: *vomitando cosa verde*.

Abominable Mario Flores dijo...

Sí, la chamba del ilustrador es sufrida, sobre todo cuando tocan clientes de mentalidad amébica. Pero es bien bonita, vieras. Tiene muchas recompensas.
Te da muchas oportunidades. Creces.
Las mejores recompensas que con las que yo he tenido oportunidad de crecer son