23/10/2004

El Chairo Explicado III: Caos y anarquía

Como nos gustó mucho el término "chairo", lo empezamos a aplicar a todo aquel que:
-Era de ideas izquierdosas y contraculturales.
-Se tomaba a sí mismo demasiado en serio.
-Era bien farol.

Básicamente. Pero después conocimos más gente, que poseía alguna de estas cualidades, más otras más, como:
-Gustar de la música sabrosona-étnica.
-Coger mucho con muchos.
-Oler feo.
-Pasar mucho tiempo en Coyoacán.

Y así le seguimos. Acabamos muy confundidos, porque con esa lógica teníamos casos en donde individuos dignas de admiración y respeto olían feo. O personas que cogían mucho con muchos, porque eran grandes amantes. O gente bien farola porque eran fresas del mal que estudiaban en la Ibero. O señores que pasaban mucho tiempo en Coyoacán porque vendían elotes en la plaza.

Entonces teníamos que los intelectuales hediondos, los grandes amantes, los fresas de la Ibero y los vendedores de elote de Coyoacán eran chairos.

Y eso no es cierto. Los chairos, no debemos olvidarlo, lucen como las personas de la fotografía adjunta.

2 comentarios:

es mi nombre Berenice dijo...

Sí, la delimitación resulta compleja pero no imposible. He agregado a la conceptualización del término carcaterísticas escenciales que también pueden definir a un chairo sin confusiones.

es mi nombre Berenice dijo...

Ahhh claro, si quieren leerlas visiten mi blog. No es chantaje, sólo deben leer el apartado referido al chairo.